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Vuelta Al Cole: Trucos Y Marcas Para Un Curso Más Sostenible

Vuelta al cole: trucos y marcas para un curso más sostenible

Volver a empezaaaaaar otra vez / volver a estrenaaaaaar zapatos y liiiibros… Seguro que, si no eres demasiado joven, has leído estas frases con la musiquilla de aquel anuncio de grandes almacenes que, allá por los años noventa, anunciaba la vuelta al cole tras el final del verano.

Hoy, como entonces, los pequeños siguen teniendo que ocupar de nuevo las aulas en septiembre, pero la sociedad del comprar-usar-tirar que imperaba en el momento en el que se lanzó ese eslogan cada vez tiene menos vigencia: hacer un llamamiento a estrenar por sistema zapatos y libros es cada vez menos aceptado por unos ciudadanos que compran –o intentan comprar– de forma consciente, sabiendo el impacto que generan cuando deciden qué meter en su cesta.

A pesar de esos nuevos modelos de consumo, sea como sea, septiembre sigue siendo el mes de la vuelta al cole, y eso conlleva compras ineludibles para las familias. Desde ropa para unos pequeños que crecen a ritmo vertiginoso a material escolar necesario, las familias españolas gastan entre 200 y 300 euros por criatura en este nuevo curso. Un desembolso importante que, además, también supone un gasto nada desdeñable de recursos para el planeta.

Si cada vez más intentamos ser más sostenibles y miramos qué y cuánto compramos –según el último Informe Impacto COVID y consumo consciente, el 85% de los consumidores solo compran algo cuando realmente lo necesitan– , ¿por qué no hacerlo también en la vuelta al cole? Si no sabes por dónde empezar, aquí van algunos consejos.

  1. Piensa antes de comprar

Como en tantos otros aspectos, ha llegado la hora de aplicar las conocidas tres ‘r’: reducir, reciclar, reutilizar. ¿De verdad necesitamos estrenar estuches y mochilas cada año, si las del curso pasado están en perfecto estado? ¿Qué implicaciones medioambientales tiene hacerlo? Además de ahorrarnos unos euros, optar por no comprar la ropa o el material escolar que no necesitamos es el primer paso para una vuelta al cole más consciente. Aunque resistirse a las modas no siempre es fácil –más aún con el bombardeo de estímulos que nos llaman a comprar las últimas tendencias–  quizá septiembre sea un buen momento para abordar estas cuestiones con los más pequeños y enseñarle que, aunque reciclar es importante, el mejor residuo es siempre el que no se genera.

  1. Busca alternativas para reutilizar e intercambiar libros de texto

 Los libros de texto son quizá el punto más importante de la vuelta al cole. Aunque en el reino de las pantallas –y más con la educación a distancia– ya hay un montón de recursos que se han pasado al formato digital, los libros en papel siguen siendo los grandes protagonistas de vida efímera, pues el siguiente curso otros nuevos ocuparán su lugar. Si antes en muchos centros o escuelas existía la costumbre de prestarle los libros al amigo o vecino que era un curso más pequeño que nuestros hijos siempre que fuera posible –es decir, cuando no se producían adaptaciones curriculares o cambios de editorial–, ¿por qué no hacerlo ahora? Además de reducir el gasto y evitar que toneladas de papel acaben el contenedor, es una buena manera de enseñar que el material tiene que exprimirse sin estropearse porque otro detrás lo usará.

Muchos centros escolares ya tienen en marcha bancos de libros de texto para ponerlo en marcha. Si no, existen páginas web como Bolsa de libros que actúan como plataformas para venderlos, regalarlos o intercambiarlos.

  1. Apuesta por material escolar sostenible y respetuoso con el entorno

Sí, reducir el volumen de nuestra cesta es clave, pero todos sabemos que hay compras ineludibles. Bolígrafos que se han ido a ese rincón del Universo en el que están todos los lápices y las gomas de borrar perdidos, rotuladores que se han secado, cuadernos gastados… Sabiendo que tenemos que llenar el estuche, podemos decidir con qué lo llenamos. Mochilas fabricadas con plástico recuperado del océano, pinturas de madera frente a rotuladores de plástico, bolígrafos recargables o cuadernos y agendas de papel reciclado y con sello FSC son algunos ejemplos  de material escolar más ‘eco’. [Si quieres saber más, te dejamos algunas marcas un poquito más abajo].

  1. Pásate al #ZeroWaste

Seguro que has oído hablar de él: el #ZeroWaste un movimiento que defiende la economía circular y la reducción de plástico, omnipresente en los embalajes de casi todo lo que compramos, incluso de la fruta. Aunque sabemos que, siendo realistas, es prácticamente imposible eliminarlo de la ecuación, sí podemos implementar pequeños gestos para sumarnos a esta iniciativa. Usar tuppers de plástico para evitar los envoltorios de un solo uso, comprar pajitas metálicas, recuperar las fiambreras para o bolsitas reutilizables para llevar el almuerzo o sustituir las botellas de plástico por una botella rellenable de aluminio son algunos de ellos.

Marcas para una vuelta al cole sostenible

Como sabrás si nos has leído antes –y, si no, te lo explicamos ahora–, en Marcas con Valores apostamos por el buycott, es decir, por premiar a aquellas compañías que consideramos que actúan responsablemente: sabemos que con cada acción de consumo estamos emitiendo un voto y, como en las elecciones, con él mostramos nuestro apoyo a un candidato, en este caso, a una marca. Cada vez la lista es más larga, porque cada vez son más las que deciden incluir la sostenibilidad, la transparencia y la ética en sus productos y modelos de negocio. Pedimos perdón de antemano porque sabemos que se nos quedan muchas en el tintero –de hecho, ¡te invitamos a que nos digas cuáles son tus favoritas!–, pero aquí van algunas que nos ayudarán en esta vuelta al cole.

Ropa, mochilas y estuches verdes (y no por el color)

El sector textil es uno de los más contaminantes, pero también uno de los que más ha implementado cambios para dejar de serlo. Romper con los hábitos de la fast fashion y apostar por menos prendas pero más duraderas es un primer paso; comprar marcas que sean transparentes en cuanto a sus componentes y procesos de fabricación y que utilicen materiales reciclados u obtenidos de forma sostenible es otro.

Cuando hablamos de moda sostenible, una de las marcas más veteranas y conocidas dentro del sector es Ecoalf. Además de tener una línea de ropa y calzado para los más pequeños, esta B-Corp española también tiene en su catálogo mochilas, estuches y fundas de ordenadores que pueden ser una opción eco en esta vuelta al cole. Todas ellas están confeccionadas con materiales de bajo impacto medioambiental y reciclados, desde el poliéster al nylon, la lana o el algodón.

En ese mismo campo, tampoco nos podemos olvidar de otras marcas como Lefrik –que fabrica bolsas, mochilas y artículos de viaje urbano utilizando fibras elaboradas a partir de  botellas de plástico PET recicladas– o Numon –puesta en marcha por dos hermanas catalanas que confeccionan mochilas, accesorios y bolsos veganos, sostenibles y producidos en Reus, fabricados con algodón y poliéster reciclados, de proximidad y con certificado ecológico–.

Material escolar respetuoso con el planeta

Lápices, bolígrafos, cuadernos, agendas… La papelería es otro de los grandes protagonistas por excelencia de la vuelta al cole o a la universidad. Hay grandes marcas que están dando pasos en materia de sostenibilidad –por ejemplo, aunque no sea demasiado conocido, hace años que marcas de subrayadores como Staedler, Stabilo o Faber-Castell lanzaron formatos recargables, y bolígrafos como los emblemáticos Pilot también–, también hay firmas menos mainstream que están trabajando duro para transformar el sector con prácticas más verdes.

Un ejemplo de ello es Ekomodo, una empresa guipuzcoana nacida en 2018 que fabrica material de papelería y oficina –y también accesorios tech, bolsos y carteras– para particulares y empresas con fibra de poliéster reciclada, apostando por el ecodiseño para minimizar el impacto medioambiental de los productos en todos los eslabones de la cadena de valor.

Almuerzos ecofriendly

Reducir el plástico, como decíamos antes, es uno de los gestos cotidianos más practicados por aquellos que quieren ser más eco en su día a día. También es uno de los más importantes: se calcula que aproximadamente ocho millones de toneladas de plástico terminan cada año en el océano.

Un paso importante es terminar con los plásticos de un solo uso que, aunque la UE ya ha decretado la prohibición de fabricarlos, aún siguen demasiado presentes en nuestro día a día. En la vuelta al cole –o a la oficina–, podemos intentarlo con tuppers de metal, cristal o plástico para llevar la comida, y con bolsas reutilizables para guardar el bocadillo o la fruta, evitando así el film transparente o el papel de aluminio. Una buena opción son las fundas de Roll’eat, de producción local, lavables y de múltiples formas, colores y tamaños –para ir un paso más allá, también tienen una colección BIO Colección BIO, elaborada con materiales 100% biodegradables– o de Nerthus que, además de tener fundas para sándwiches y bocadillos, también tienen cubiertos reutilizables y botellas de cristal y aluminio.

En este último punto es en el que más avances hemos podido ver en los últimos años: ver a gente consumiendo agua embotellada cada vez es menos frecuente y las mochilas y escritorios se han llenado de termos, cantimploras y botellas de diversos materiales. Hay miles de marcas disponibles en tiendas pequeñas y grandes superficies y también online, con prestaciones, tamaños y diseños adaptados a las diferentes necesidades de los usuarios. Para adultos que vuelven a la universidad o a la oficina, Closca es una de nuestras favoritas –puedes engancharla al bolso o mochila y tiene un accesorio para preparar infusiones frías– y, para los más pequeños, Equa ofrece opciones de tamaños más reducidos, diseños coloristas y boquillas especiales, por ejemplo.

Dónde comprar todo lo necesario para llenar la mochila

Ser sostenible tiene que ver con qué compramos, pero también con dónde lo compramos. Al igual que en otros ámbitos, la primera opción es acudir a las tiendas tradicionales –al comercio local, preferiblemente– para evitar el impacto de las compras por internet, que abarcan desde el embalaje al transporte de la compra o la devolución si no nos convence.

Como sabemos que no siempre es posible evitarlo, porque a veces la oferta de nuestras localidades no es tan amplia, fuera de las grandes plataformas de compraventa existen opciones especializadas en consumo sostenible. Si optamos por esta vía, algunos de los marketplaces en los que podemos proveernos de lo necesario son:

  • Cero residuo: diferentes categorías, desde papelería a cosmética e higiene, pasando por productos para el hogar y la crianza.
  • Ecological: especializado en ventas al por mayor, ideal si tienes que comprar varias unidades de los mismos productos.
  • Fairchanges: permite buscar productos por diferentes categorías –solidario, vegano, de kilómetro cero, de comercio justo…–.

Tenemos la información, ahora solo falta ponerlo en práctica y… ¡Feliz curso nuevo!

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