Jamming

Sergio Orozco (Jamming): «El humor siempre fomenta la creatividad»

Jamming lleva 20 años subido a los escenarios con la voluntad de hacer reír.

¿Reír solamente? Claro que no: desde el primer día que se levantó el telón para esta compañía de teatro/reunión de amigos/expertos en implementación de creatividad en las empresas/feria ambulante la risa sólo fue uno de los compromisos. Se combinan con el humor la imaginación, el carácter, la profesionalidad y, por encima de todo, la calidad.

Los compañeros del ecosistema 21g lo vivimos en el teatro Maravillas, en pleno centro de Madrid. Podríamos dedicar párrafos y párrafos a la increíble capacidad de estos actores para cambiar el mood de una noche que empezaba con lluvia en el barrio de Malasaña. El vestíbulo de ese teatro, después de cada función, es la capital del buen rollo a nivel nacional.

No sólo en el teatro vive Jamming. Desde hace una década, han diversificado sus servicios para llegar también a las empresas privadas, ofreciendo un servicio diferente  en el panorama de la comunicación empresarial.

Para hablar sobre ello, nos reunimos con Sergio Orozco, Socio y Manager de Jamming, y su crew en nuestro ecosistema, cambiando Malasaña por Tetuán. Una entrevista que tampoco fue sólo una entrevista. Revolucionaron nuestra oficina -las fotografías lo demuestran- y nuestra forma de pensar en la comunicación con propósito.

¿Cómo podemos llevar la creatividad a nuestro día a día?

Se habla de la creatividad como algo abstracto, como algo que tiene cierta magia. Es cierto que hay personas que, de manera innata, saben usarla más fácilmente. Sin embargo, el reto es lograr tangibilizarla. Nosotros, por ejemplo, a través de talleres, descubrimos y mostramos a la gente que la creatividad surge cuando eres capaz de quitarte los miedos, de salir de un esquema cerrado de trabajo, cuando eres capaz de olvidarte del pensamiento de los demás (¿pensarán que soy un mal profesional si me arriesgo a ser creativo?). Debemos quitarle ese aura de magia a la creatividad y saber enfocarla y trabajarla, para hacerla tangible y que sea una herramienta más, sea cual sea tu trabajo.

Y quitarnos los miedos y los prejuicios de encima tiene que ver mucho con el humor, ¿no?

Sí, yo creo que reírnos, sobre todo de nosotros mismos, ayuda mucho. El humor es el elemento que, en muchas ocasiones, nos permite salir de los bloqueos. En ese sentido, el humor siempre fomenta la creatividad.

Cuando trabajáis con las empresas, ¿qué aprenden con vosotros?

Yo diferenciaría mucho dependiendo del servicio concreto que ofrezcamos a esa empresa: no es lo mismo llevarles unos tips acerca de creatividad que implementar un servicio integral, de más duración, que les permita vivirlo de forma experiencial, para que puedan llevar esos recursos a su día a día de forma sólida.

Lleváis 20 años en el teatro y 10 trabajando con empresas. ¿Cómo os nutre cada uno de esos espacios?

Creo que el teatro nos obliga a reinventarnos. Las dinámicas, los estilos,… hemos metido incluso IA en nuestros shows. El teatro es muy demandante y llenarlo durante 20 años exige mucha energía y un cambio constante. La experiencia en el teatro se nota: no es lo mismo un show de una banda principiante que ir a ver a los Rolling -salvando las distancias-.

Y cuando hablamos de empresas, hay que entender que hay muchas variables: presupuestos, KPIs, herramientas, secciones y departamentos… Entenderlas es clave para poder llevar el humor y la creatividad de una forma útil para ellas. No se trata sólo de llegar y “soltar algo divertido”. Debemos ajustarnos a su realidad, entenderla y aplicar los conocimientos precisos que ellos necesitan.

Y para eso también la experiencia es fundamental: evidentemente, trabajar con más de 100 empresas cada año facilita que, cada vez, lo hagamos mejor.

¿Cómo fue el salto del teatro a las empresas?

Yo, personalmente, vengo del mundo empresarial, con 15 años de experiencia en el departamento de Marketing de varias organizaciones internacionales. Conociendo ese panorama y junto a los compañeros, expertos en el mundo de la interpretación y la improvisación, pudimos hacer ese mix. La clave es saber establecer ese nexo. Y esa mezcla se aplica en cada parte del proceso: entender a las compañías, hacer un proceso previo de consultoría -común a todos nuestros servicios con clientes corporativos-, hace posible establecer una “red” sobre la que poder hacer acrobacias.

Pasadas semanas o meses desde que una empresa solicita vuestra ayuda y entráis a trabajar con ellos, ¿cuál es su feedback? ¿Cómo cambia su trabajo diario?

Es muy distinto, por ejemplo, llegar a una empresa a través de un teambuilding -una actividad concreta de un día-, que con un plan integral de formación.

En ese sentido, nos ocurre muchas veces que llegamos a una empresa para realizar un trabajo particular un día concreto y, después, nos comienzan a llamar para hacer otras formaciones con departamentos o secciones distintas. Una sesión de Jamming suele ser la puerta de entrada para una relación más extensa.

Entre estos dos mundos, empresa y teatro, ¿hay alguna semejanza inesperada?

Si en el teatro eres capaz de hacer reír a 900 personas cada fin de semana, cuando llegas a la empresa lo haces con un background que sólo te lo puede dar venir de un escenario.

Llegamos con el convencimiento de que ofrecemos un buen producto y a eso le añadimos la capacidad de entender a las empresas y poder adaptarnos a sus necesidades.

Si las cosas se hacen con cariño, el feedback siempre es muy positivo, sea cual sea el “escenario” en que actuemos.

¿El humor bebe de la calle o es la calle la que se nutre del humor?

El humor bebe de la calle. El humor se trabaja en el contexto real y sus límites van cambiando. Al final, el humor es un reflejo de lo que ocurre en la calle. Un show de Jamming de hoy no ofrecerá lo mismo al público que hace dos años. De la misma manera, un show de Jamming dentro de dos años será distinto del que podamos hacer hoy. Es un espectáculo que requiere ser vivido en primera persona. Así es como se disfruta. Olvidándonos de cualquier distracción y viviendo el aquí y el ahora. Porque está vivo y eso es lo que lo hace inigualable. 

Cerrando esta entrevista, ¿qué reflexión nos compartirías después de tantos años de trabajo?

Creo que, a veces, se piensa que el humor le quita peso, importancia, a los temas que trata. El humor no es lo mismo que la frivolidad. El humor es un conductor de la conexión humana. A veces, nos encontramos con gente que piensa que el humor no tiene cabida en empresas que son serias. Al contrario, el humor no le resta importancia ni severidad, sino que facilita la solución de problemas.

El humor es un gran catalizador de experiencias, de aprendizaje y de crecimiento personal.

Entradas relacionadas

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.