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La Fuerza De La Colaboración

La fuerza de la colaboración

Si las matemáticas siempre lo han tenido claro y 1+1 son 2, ¿por qué en el mundo empresarial nos cuesta tanto unirnos y sumar?

Por Begoña Laveda, directora de Relaciones Colaborativas de 21gramos

Hace tiempo que empecé a pensar en el topic de este artículo. La última vez fue el 11 de diciembre, al salir de la COP25 con un subidón de optimismo que no tenía desde hacía tiempo. Si me remonto más allá en el tiempo, fue el 25 de enero de 2018, cuando terminó el último Premio Triodos Empresas en el que colaboré como directora de Marketing de la entidad financiera de referencia en sostenibilidad. Es lo que tiene juntarse con gente buena: te empoderas y toda la valentía que permanece adormilada en tu interior sale a flor de piel, preparada para ser llamada.

Pero ahora todo ha cambiado. El famoso Covid-19 todo lo ha cambiado. Pero nos está demostrando lo mismo que en los dos acontecimientos anteriores, y es que cuando nos unimos y dejamos de pensar en nosotros, el mundo es un sitio mucho mejor en el que vivir.

Ahora mismo nadie se plantea salir a la calle, salvo que sea por algo realmente importante. Pero no por mí, sino por ti. Nos preocupa el prójimo. Y eso es un principio que el ser humano nunca debió de olvidar. Ni para luchar contra esta pandemia horrible, que no sabemos a dónde nos arrastrará, ni para luchar contra la acuciante crisis climática, que sí sabemos a dónde nos arrastrará (estaría bien dedicar un pequeño rato de nuestro preciado tiempo a leer algunos de los miles de informes que los equipos del IPCC escriben desde hace años).

Necesitamos alianzas de las buenas. Alianzas pensando en el bien común. Alianzas de corazón. No alianzas paras salir bien en la foto

Desde hace tiempo, sé que el ODS 17 es el más importante. En ningún caso quiero decir que los demás tengan menos valor; ¡sería un sacrilegio en toda regla! Pero sin el 17, los otros 16 no tendrían sentido, como la tierra no tendría sentido sin el ser humano. Porque el ODS 17 es justo eso, el de la humanidad. Pero no la humanidad egoísta que solo piensa en su propio bienestar, sino la que se preocupa por sus vecinos. La HUMANIDAD con mayúsculas (y con luces de neón, si hace falta). Esa humanidad que empatiza con el otro. Y es que, ¡qué importante es ponerse en la piel del otro y olvidarte de ti! Así de simple o así de complicado.

ODS 17: Alianzas para lograr los objetivos. ¡Qué buen objetivo! Si bien a quien lo redactó se le olvidó (o dio por hecho) incluir un matiz aclaratorio: alianzas de las buenas. Alianzas pensando en el bien común. Alianzas de corazón. No alianzas para salir bien en la foto. Por favor, que de esas ya hemos tenido muchas durante los últimos 40 años. De esas ya no necesitamos más, gracias. Ahora necesitamos alianzas en las que no nos importe si salimos despeinados o con los ojos cerrados en la foto, porque lo importante, que es nuestro mundo y todos los seres vivos que en él habitan, habrán ganado. Y eso es lo primordial en este momento. No lo olvidemos.

Por eso el ODS 17 es tan importante. Pero lo será más cuando las empresas, los Gobiernos, las instituciones y todos los actores implicados actúen y busquen esas alianzas empatizando con su aliado. Desde el corazón. Como solo la HUMANIDAD, con mayúsculas, sabe hacerlo. Y como lo ha demostrado en multitud de ocasiones estos días inciertos y duros que nos ha tocado vivir.

Nos queda mucho por hacer, pero entre todos, lo conseguiremos.

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