El coche del futuro no empieza en la carretera, sino mucho antes: en la forma en la que se imagina, se diseña y se fabrica. En ese punto de encuentro entre industria, tecnología y movilidad, el automóvil se está convirtiendo en un producto más inteligente, eficiente y conectado con las necesidades reales de las personas. En la séptima edición de #AyvensTalks, organizada por Ayvens junto a 21gramos, varios expertos del ámbito del diseño, la ingeniería y la innovación industrial exploraron qué implica construir una nueva generación de vehículos capaces de transformar la forma en la que nos movemos
Durante décadas, la evolución del automóvil se ha medido por aspectos como la potencia, la velocidad o la autonomía. Hoy, sin embargo, las preguntas son otras: ¿Cómo se diseña un coche para que sea realmente sostenible? ¿Qué materiales tiene sentido utilizar? ¿Cómo se fabrica un vehículo pensando en el impacto que tendrá durante todo su ciclo de vida y no sólo cuando circula por la carretera?
La industria está cambiando muchas de las reglas que han guiado el desarrollo del automóvil durante décadas para abrir paso a procesos más eficientes, nuevos materiales y una manera diferente de entender el vehículo.
En la séptima edición de #AyvensTalks, esa fue precisamente la conversación. Varios expertos del ámbito del diseño industrial, la ingeniería, la fabricación avanzada y la movilidad analizaron cómo se está construyendo esta nueva generación de vehículos. Una conversación que dejó una idea clara: el futuro del automóvil empieza mucho antes de que el coche salga a la carretera. Empieza en las decisiones que se toman durante su diseño, en los materiales que se eligen y en la forma en la que se fabrica.
Así lo planteó Antonio Espinosa de los Monteros, cofundador y CEO de LIUX, en la ponencia principal que abrió la jornada. Desde la experiencia de una compañía que busca replantear la forma de fabricar vehículos ligeros y sostenibles, defendió que la sostenibilidad no debe entenderse como una limitación, sino como una oportunidad para crear productos más eficientes y adaptados a la movilidad que tenemos.

La compañía trabaja en el desarrollo de una nueva generación de vehículos ligeros, urbanos y sostenibles, apostando por procesos productivos propios basados en composites y por una categoría de vehículo especialmente orientada a resolver necesidades de movilidad en entornos metropolitanos.
“La sostenibilidad no es hacer un material más caro; es reducir peso, reducir consumo energético y reducir costes para que todo eso redunde en un mejor rendimiento del vehículo”, señaló.
Diseñar el coche desde una nueva mirada
Cuando cambian los vehículos, también cambia la forma de diseñarlos.

Así lo explicó Carlos Ramos Alzamora, Director de Producto en Basor Electric y cofundador de VARIVA, durante la mesa redonda moderada por David Henche, responsable de Comunicación y ESG de Ayvens España. Para Ramos, el diseñador actual tiene que asumir un papel mucho más transversal dentro del desarrollo del vehículo.
“Ahora mismo, el diseñador tiene que integrar tecnología, negocio y experiencia de usuario. Su papel es mucho más transversal que antes”, afirmó.
Eso implica trabajar de forma mucho más conectada con otras disciplinas y apoyarse en un recurso que hace apenas unos años apenas existía: los datos. Entender cómo utilizamos realmente los vehículos permite diseñar soluciones mucho más ajustadas a la manera en la que nos movemos hoy.
Fabricación avanzada para una nueva generación de vehículos
Si el diseño está cambiando, las fábricas también. La electrificación ha obligado a revisar la arquitectura del automóvil y, con ella, los procesos industriales que lo hacen posible.

Davide Verdi, Innovation Project Manager en el Technology & Innovation Office de Gestamp, explicó cómo esta transformación está acelerando la evolución de toda la industria.
“El vehículo eléctrico ha cambiado la arquitectura del coche. Hay nuevos componentes, nuevos requerimientos y una necesidad clara de evolucionar en coste, tiempo, peso y seguridad”, destacó.
Desde esta perspectiva, la fabricación avanzada se convierte en una pieza fundamental para conseguir vehículos más ligeros, seguros y competitivos. La búsqueda ya no está en encontrar un único material perfecto, sino en utilizar cada uno donde realmente aporte valor.
“No hay que demonizar ningún material. Hay que aplicar el material adecuado en el lugar adecuado”, afirmó Verdi, defendiendo una innovación que combine eficiencia, sostenibilidad y viabilidad industrial.
Nuevas tecnologías y modelos de uso para una movilidad más flexible
Más allá del diseño y la fabricación, la evolución tecnológica también está transformando la relación entre las personas y los vehículos. La movilidad del futuro no dependerá únicamente del coche como producto, sino también de cómo se utiliza y cómo se integra dentro de un ecosistema más amplio.
Durante la conversación, Espinosa de los Monteros abordó también el futuro del vehículo autónomo y los retos que plantea su llegada. Más que una cuestión tecnológica, explicó que el gran desafío estará en encontrar casos de uso viables y avanzar al ritmo que marque la regulación.
En este sentido, defendió que los primeros pasos llegarán en entornos controlados como fábricas, puertos o espacios cerrados, donde estas tecnologías pueden demostrar su valor antes de una implantación más generalizada.
Para Ayvens, esta transformación tecnológica también implica repensar la forma en la que accedemos a la movilidad.

Clara Santos, Directora General de Ayvens España, explicó que la evolución del sector está impulsando nuevas formas de relación con el vehículo, más flexibles y adaptadas a las necesidades de empresas y particulares.
“La sociedad está demandando más flexibilidad y eso nos lleva al pago por uso. No solo en el vehículo, sino en muchos ámbitos de la vida, es una realidad cada vez más presente”, señaló.
Desde el renting hasta nuevos modelos de suscripción o uso compartido, la movilidad empieza a parecerse, cada vez más, a un servicio que a una propiedad.
La jornada terminó dejando una sensación compartida entre todos los participantes: hablar del coche del futuro ya no es hablar únicamente de baterías, motores o conducción autónoma. Es hablar de cómo queremos movernos, de qué recursos utilizamos para hacerlo y de cómo somos capaces de diseñar soluciones que respondan mejor a la realidad de las personas.

Porque el futuro del automóvil no se construye únicamente en la carretera. Empieza mucho antes: cuando se decide cómo diseñarlo, con qué materiales fabricarlo o para qué necesidades reales debe responder. Quizá por eso el verdadero cambio no consiste en añadir más tecnología, sino en hacerse mejores preguntas desde el principio. Pensar si un coche puede ser más ligero, más eficiente o más sencillo. En definitiva, construir una movilidad que responda mejor a la forma en la que vivimos hoy.
