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EMPRESAS FAMILIARES: CONTEXTO Y VENTAJAS PARA LA ETERNA JUVENTUD

EMPRESAS FAMILIARES: CONTEXTO Y VENTAJAS PARA LA ETERNA JUVENTUD

¿Es la longevidad el mayor hito que puede alcanzar una empresa? Si el objetivo es crear el máximo beneficio en el menor tiempo, definitivamente la longevidad no es lo nuestro. Sin embargo, cuando mezclamos familia, empresa y legado; las cosas cambian. Y aquí entran en juego las empresas familiares.

El contexto de las empresas familaires

Esta es la principal ventaja con la que juegan 20 de las 100 compañías que más facturan en España, que se tratan de empresas familiares. Codorniú, Mercadona, Tous, Osborne, El Corte Inglés, Inditex…son solo algunos ejemplos, centenarios en algunos de los casos, responsables del 57% del PIB Español, según el Estudio “La empresa Familiar en España (2015)” del Instituto de la Empresa Familiar.

Ventajas de las empresas familiares

Para entrar en contexto, las empresas familiares que han superado el paso de varias generaciones juegan con tres ventajas:

  1. Crecen sobre el espíritu de la empresa
  2. Su cultura es fácilmente asumible por la dirección
  3. Tienen un conocimiento profundo del modelo de negocio, lo que les permite adquirir compromisos acorde con su propósito empresarial.

Aun así, esto no garantiza el éxito. Diversos estudios sobre el mérito de las empresas familiares se han centrado en descubrir cuáles son sus valores diferenciales, cuál es su secreto. ¿La conclusión más común? Las relaciones basadas en la confianza y su resistencia al oportunismo.

Esto, aunque pueda parecer simple y evidente, se construye sobre la base de una serie de valores en los que prima la visión a largo plazo, su compromiso con el entorno, el orgullo de pertenencia, la reinversión de beneficios…un sinfín de elementos de la cultura empresarial que otras compañías buscan conseguir y que a las empresas familiares les corresponde por legado. El llamado “efecto familia”.

El efecto familia

Este “efecto” asienta el secreto de la eterna juventud sobre 4 pilares, según un estudio realizado por KPMG:

  1. Sensibilidad al entorno
  2. Cohesión e Identidad
  3. Capacidad de establecer relaciones constructivas con terceros
  4. Prudencia financiera

Cuatro elementos que bien podrían servir de ejemplo para aquellas compañías que buscan transformar su cultura y dar una vuelta de tuerca a su forma de hacer negocio.

Porque sí, para nosotros forman un tándem de inspiración en el que buscar buenas prácticas cuando se trata de perseguir un propósito, de dejar un legado en la sociedad.

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